Biomecánica del ciclismo. Adormecimiento de las manos. Enfoque postural.

     Mucho se ha escrito sobre el adormecimiento de las manos, las parestesias en el ciclismo, el atrapamiento o la irritación del nervio cubital en el canal de guyón, o del nervio mediano en el túnel del carpo.

     Sin embargo, son muchos los clientes que acuden a consulta, tanto de fisioterapia como de biomecánica, con estas molestias a pesar de estar  utilizando o han utilizado las ayudas externas que ofrece el mercado de la bicicleta como puños especiales o guantes con geles más densos. En muchas ocasiones también se han realizado un estudio biomecánico del ciclismo.

     Desde el punto de vista anatómico, es muy común encontrar alteraciones posturales y biomecánicas que van a condicionar el posicionamiento del cliente en la bicicleta.

     El examen físico del ciclista se torna de capital importancia, ya que durante el estudio de la biomecánica global del cliente, encontraremos las restricciones o movimientos anómalos, las debilidades musculares, etc que condicionarán los ajustes a realizar en la bicicleta.

     En este examen debemos descartar que no haya neuropatías por atrapamiento en los diferentes canales por los que discurre el plexo braquial y de cada nervio (mediano, cubital y radial) por el brazo, antebrazo y mano.

 
     En las bicicletas de carretera, de geometría de competición, hay una hipersolicitud de la musculatura erectora del raquis, durante largos períodos, para mantener la espalda erguida, dar soporte a la musculatura extensora cervical, para poder mantener la mirada al frente, y de la musculatura lumbopélvica, para mantener la estabilidad en el sillín. Si esta musculatura no trabaja adecuadamente va a provocar un aumento de presión de las manos en el manillar, con lo que, mantenido en el tiempo provocará el adormecimiento de las manos. Cierto es que unos parámetros óptimos de la bicicleta pueden minimizar estos signos.

     En este tipo de ciclistas nos encontraremos una cadena muscular posterior muy acortada con limitación del movimiento de la cadera en un squat (sentadilla). En casos más severos podemos encontrar atonía de los músculos anteriores del abdomen, acortamiento de la musculatura isquiosural, antepulsión del mentón, etc. Existe un síndrome cruzado posterior, o inferior o ambos.

     Los casos más complejos son aquellos que además de estas alteraciones biomecánicas, suman una dismetría con rotación pélvica, ya que el reparto de pesos anteroposterior, entre el sillín y manillar, se verá afectado, realizando un movimiento el centro de masas del ciclista oblicuo, provocando malos apoyos en el sillín y mayor presión en una de las manos.

     Esta clase de “biotipo” ciclista necesita de un ajuste de los parámetros de la bicicleta muy finos, ya que la altura y el alcance del manillar serán importantísimos para encontrar la remisión de estas parestesias.

     Para que este “biotipo” de ciclista mejore su postura, hemos de proporcionarle una tabla acorde a sus necesidades. No todo el mundo con parestesias en las manos tiene las mismas causas, con lo que no tendrá el mismo tratamiento. No vale la misma tabla de ejercicios para todos.

     Para mejorar nuestra posición en la bicicleta, no todo depende de los parámetros de la misma, también es posible minimizar ciertas patologías y molestias con un entrenamiento adecuado del core, que además nos ayudará a aumentar el rendimiento, sobre todo en bicicleta de montaña, ciclocross, etc.
   

   

 

Técnica de pedaleo en el ciclismo.

     Son numerosos los ciclistas/triatletas que me encuentro en consulta con una técnica de pedaleo “deficiente” o “mejorable”, siendo más habitual observar un pedaleo con demasiada flexión plantar unido a un rango de movimiento de flexo-extensión de tobillo muy escaso, en torno a los 10 grados.

     Lo lógico sería pensar que la mejor técnica de pedaleo es la que más potencia nos permita desarrollar.

     Pero a nivel cicloturista, triatleta no experto, etc, si que puede haber mucha ganancia en vatios mejorando esa técncia ,atendiendo al momento en que más se activan ciertos músculos

    Si dividimos en cuatro este gráfico, vemos que del punto muerto superior (cuando la biela está arriba perpendicular al suelo) hasta los 90º está la mayor activación de extensores de cadera.

     Durante el pedaleo, cobra vital importancia el movimiento del tobillo. Si mantenemos una flexión plantar durante los primeros 45 grados, no estamos activando o usando correctamente el tibial anterior y a su vez no estamos aprovechando o realizando toda la fuerza que debiéramos con los glúteos y el cuádriceps, por lo tanto, el campo de mejora es muy grande.

     También puede ocurrir que a partir de los 90 grados (con la biela hacia delante paralela al suelo) el ciclista realice una flexión dorsal del tobillo, lo que provocaría que no estuviésemos aprovechando toda la fuerza de los músculos del tríceps sural (sóleo y gemelos).

     Así que como ejercicio para mejorar la técnica de pedaleo, realizar un empuje anterior una vez pasado el punto muerto superior (para utilizar los glúteos y los cuádriceps) manteniendo una ligera flexión dorsal del tobillo y a partir de los 90 grados empujar fuertemente hacia abajo para utilizar el tríceps sural (gemelos y sóleo), realizando una flexión plantar (unos 20 grados con la horizontal).

     A nivel profesional se puede observar como cada ciclista saca el máximo rendimiento a su gesto técnico del pedaleo. Aquí podemos observar como Quintana y Valverde pedalean de “puntillas” y Froome de “talón”. Difícil saber quien pedalea mejor…

      Al final la técnica de pedaleo será única para cada persona debido a su idiosincrasia musculoesquelética, pero entrenar la manera en que pedaleamos puede ayudarnos a ejercer más y/o mejor la fuerza. Varios son los casos de clientes que han cambiado el gesto técnico del pedaleo y han aumentado la entrega de potencia, hasta 15 vatios más.

Hernias de disco y Ciclismo.

     Es muy habitual que la gente en consulta me pregunte si pueden montar en bicicleta ahora que les han diagnosticado una hernia de disco y esa preocupación se agrava cuando algún médico les dice que tienen que dejar de montar en bicicleta.

     Nada más lejos de la realidad.

     En fisioterapia y medicina se ha estudiado y comprobado que las hernias discales no suelen ser fuente del problema, ni del dolor, ni de la molestia, lumbalgia, lumbago e incluso de las ciáticas. Se ha demostrado que mucha gente que tiene una hernia de disco, no tienen ningún dolor y sólo se descubre cuando se realizan una prueba diagnóstica tipo escáner o resonancia magnética. Hay multitud de personas con hernias de disco que realizan todo tipo de deportes, desde deportes de contacto, escalada, alpinismo, running y por supuesto, ciclismo, tanto de carretera como de montaña.

     Las hernias de disco son más comunes en la columna lumbar debido al desgaste y peso que soportan esos discos, pero pueden aparecer en cualquier parte de la columna, siendo las cervicales las que más suelen dar la lata.

     Pero como comentábamos la hernia no suele ser la causante de los dolores. Cuando una hernia esta activa y dependiendo de su localización, lo normal es que aparezcan una serie de síntomas neurológicos como son la pérdida de fuerza, dolor tipo calambre que recorre el brazo o la pierna, alteraciones en la sensibilidad,atrofia de la musculatura afectada,etc.

     El dolor que puede aparecer a nivel lumbosacro suele ser por un déficit de control motor, alteraciones en el tono muscular o en el sistema neuromuscular, lesiones ligamentosas, articulares, etc.

     Una vez que ya sabemos esto, debemos ser valientes y quitarnos el miedo a realizar deporte y sobre todo ciclismo.

     Podremos realizar ciclismo en cualquiera de sus modalidades, ya sea cicloturismo o competición en carretera o cualquier modalidad de mtb.

     Para tener garantías al realizar ciclismo debemos tener en cuenta estas recomendaciones:

     – Realizarse un Bike Fit: Con un estudio biomecánico realizado por profesional competente* nos aseguraremos de una correcta posición en la bicicleta para evitar malposiciones a nivel de la columna lumbar. Así mismo te podrá aconsejar el tipo de bicicleta que mejor se adecúe a tus necesidades. En un principio hay que evitar posiciones muy agresivas donde reclutemos en exceso a la musculatura estabilizadora lubopélvica, sedestaciones asímetricas, dismetrías no corregidas, etc.

     – Realizar ejercicios específicos: Estos ejercicios irán encaminados a controlar el movimiento de la pelvis para ir ganando en complejidad hasta realizar ejercicios globales de equilibrio y postura. Evolucionaremos desde ejercicios de báscula pélvica, respiratorios, periné, asociación de diafragmas, transverso, core, equilibrios, etc. Cualquier fisioterapeuta deportivo te podrá enseñar estas rutinas.

     – Controlar los esfuerzos en la bicicleta: Hay que adecuar nuestras salidas en bicicleta a nuestro estado físico,  evitando subidas muy exigentes mientras no tengamos un core abdominal fuerte para evitar sobrecargas innecesarias a nivel lumbopélvico. Además es recomendable llevar cadencias elevadas (alrededor de 90 rpm.) la mayor parte del tiempo para ir acostumbrando al cuerpo a los esfuerzos que vendrán.

     Con estos consejos cualquier persona con una hernia de disco puede practicar el ciclismo ya que tener una hernia discal y realizar deporte es lo normal.

*En caso de tener una patología, dolor, etc siempre hay que acudir a profesionales sanitarios: médico, fisio, podólogo, etc.

Cómo elegir las zapatillas de ciclismo y triatlón.

     Cada vez son más los clientes que acuden a consulta para ajustar las calas debido a la aparición de dolores y adormecimientos. Aquí podemos recordar algún dato sobre el famoso “pie caliente” o parestesia metatarsal.

     Lo primero que llama la atención es que en MTB no suele haber tanta clínica, ya que una vez más, el hecho de tener que corregir la posición continuamente provoca que las presiones en los pies y calas varíen también, aunque si el uso que le vamos a dar a la MTB es por pistas lisas si que se pueden provocar estas patologías.

     En carretera, debido a que necesitamos una posición muy estable, se realiza “siempre” la misma presión con la misma posición en los pedales lo que acaba provocando estas patologías.

     Para acertar con el tipo de zapatilla que debemos comprar, hay varias consideraciones que debes tener en cuenta para que montar en bicicleta y poder realizar muchos kilómetros sin dolor:

  1. Anchura de la zapatilla: debe ser tan ancha como nuestro pie o más ya que cuando aplicamos la fuerza en los pedales, el metatarso se va a ensanchar (así evitamos el famso pie caliente). Para ello se puede realizar una comprobación muy sencilla que es sacar la plantilla de la zapatilla y poner nuestro pie encima. Si tu pie sobresale, la zapatilla será demasiado estrecha para ti. Si en la tienda tienen un metro, puedes medir tu anchura del antepie y luego la anchura de la plantilla. Es recomendable ir a última hora del día a probártelas ya que tu pie estará algo más hinchado.              

                                                           

  2.  Talla: debe ser entre medio y 1 número más para que los dedos no golpeen la puntera al pedalear de pie.                                                                                                                                      
  3. Altura de upper y puntera: es importante que sobre todo en la zona del metatarso y dedos sea alta la zapatilla, esto quiere decir que no se vean los dedos aprisionados y más cuando la mayoría de los ciclistas usan o deben usar plantillas.                                                                      

                                                                                                                                                              

  4. Tipos de cierre: es fundamental que el cierre o sistemas de cierre sujeten el pie perfectamente sin permitir desplazamientos dentro de la zapatilla y sin que causen exceso de presión, sobre todo en el empeine. Existen diferentes tipos de cierre en el mercado, desde el velcro, microméticos, BOA, etc. Particularmente prefiero el de tipo BOA por la sujeción  y el rápido ajuste, reajuste que ofrece. A tener en cuenta si es de un solo cierre, dos, tres, etc. Esto es muy importante si tienes un pie cavo con un empeine prominente si sufres presión en esa zona, o en la zona de la cola del quinto metatarsiano (el borde externo del pie), etc. Dos o más cierres pueden ayudarte a jugar con más o menos presión en diferentes partes.                                                                                                                                                                                                                                                                         

                                                                                                                                                                                                                                                                                             

  5. Colocación de la cala: Hay que cerciorarse que vas a poder poner la cala es su sitio, un poco por detrás de la primera articulación metatarsofalángica (el juanete). Para ello comprueba con la zapatilla puesta que los agujeros donde engancharás la cala están a esa altura, incluso si te llevas una cala gastada lo comprobarás mejor. Lo normal es que siempre valga pero hay casos en los que al comprar una talla mayor ya no se puede colocar la cala en su sitio o si sufres de tendinopatía aquílea y debes llevar la cala muy retrasada, por ejemplo.

          Y si debido a alguna patología o alteración podológica, no encuentras unas zapatillas adecuadas, puedes hacerte unas a medida.
         Con estos sencillos pasos, seguro que tus kilómetros en la bicicleta se vuelven más felices.
         
         

    Body&Bike Fit. La lumbalgia rebelde.

     
         Nuevo caso clínico de biomecánica del ciclismo, donde estudiamos a un cliente triatleta, que presentaba sacro-lumbalgia al esfuerzo.

         Estas molestias encima de la bicicleta provocaban que la transición a la carrera fuera un suplicio, ya que le ocasionaban múltiples dolores en las articulaciones sacroilíacas y en la zona lumbar, sobrecargas en musculatura isquiosural, psoas, etc.

         El triatleta ya había pasado por dos “estudios biomecánicos”, uno de ellos con el sistema Retül.

         Una vez realizado el examen postural, articular, neuromuscular, etc (curiosamente era la primera vez que se lo hacían) donde encontramos una posible dismetría real de miembros inferiores, pasamos a cuantificar con el Retül su postura actual en la bicicleta.

         Al examinar los datos, vemos una simetría de ambos lados, así como la mayoría de los datos dentro de los parámetros que dicta el software de Retül.

         En el estudio del torque encontramos una mala técnica con un torque invertido, donde el mayor empuje se realizaba hacia posterior y no hacia abajo siendo además bastante irregular.

         Observando la estabilidad del ciclista en la bicicleta encontramos esto: una sedestación lateralizada a la derecha, inestabilidad en el apoyo de los isquiones, asimetría en el movimiento sacroilíaco, etc.

         Tras estudiar el comportamiento de la pelvis con diferentes estímulos, encontramos el sillín apropiado, con lo que su pelvis lo agradece realizando la sedestación simétrica.

         En el ciclismo es fundamental una sedestación simétrica para no sufrir lesiones y poder sacar todo el rendimiento que llevamos dentro.

         ¡Confía en Body&Bike Fit y di adiós a las lesiones!

    La importancia del conocimiento de la anatomía y biomecánica humana para el estudio biomecánico del ciclismo.

         Cuando el cliente pide información o lee en el blog la metodología del estudio biomecánico BODY&BIKE FIT, se queda sorprendido y siempre dicen la misma frase: “es el estudio más completo”.

         Es el más completo porque para entender que le puede suceder al ciclista encima de la bicicleta, primero hay que realizar un estudio minucioso de su postura, su biomecánica y su anatomía para ir haciéndose una idea de su problema una vez que esta pedaleando.

         A esto hay que sumar los datos recabados en la anamnesis, ya que si se escucha y se pregunta correctamente, el cliente te habrá dado la pista principal de donde hay que ir a buscar la patología o problema biomecánico.

         Pasos a realizar en un estudio biomecánico del ciclismo:

         En bipedestación:

    • Examen de la postura: tipo de pie, pisada, posición de tibias, rodillas, caderas, asimetrías, posición de las caderas y pelvis, curvaturas de la columna, escoliosis,etc
    • Examen de la movilidad de la pelvis, caderas, columna, marcha, equilibrio, etc.

         En sedestación:

    • Examen de la pelvis y caderas, movilidad y posición del pie y tobillo en descarga, etc.
    • Posición de la columna y movilidad de la misma.

         En decúbito supino y decúbito prono:

    • Dismetrías de miembros inferiores: falsa o posible verdadera (una RX confirmará las sospechas).
    • Posición de las caderas y de la pelvis, columna y cuello y cabeza, contracturas de: flexores de cadera, retracciones de triceps sural, etc, movilidad articular…
         Una vez hemos estudiado y analizado a nuestro cliente, si venía con alguna lesión o molestia ya la hemos casi diagnosticado, le examinamos encima de la bicicleta donde confirmaremos la causa de esa patología.
         Como dicen grandes expertos en biomecánica, cuanto menos actuemos sobre el cuerpo mejor ya que el mejor estímulo es el menor posible, así que antes de poner cuñas, alzas, sillines “especiales”, bielas cortas, manillares compact, etc, mejor realizar los ajustes que hemos visto que pueden ser los definitivos para paliar esa patología, dejar que el cliente los pruebe en el rodillo y si es necesario que salga a rodar con eso ajustes y se evaluarán las sensaciones pasados unos días ya que siempre es mejor quedarse corto en el ajuste a provocar una lesión por intentar sobrecorregir.

         

       

    Biomecánica del ciclismo: La musculatura en la pedalada.

     

         Para el ciclismo necesitamos una buena coordinación neuromuscular ya que la misma musculatura se va a encargar de mantener una postura (desde la musculatura de las manos hasta la de los pies haciendo hincapié en la musculatura del tronco) y de generar fuerza hacia los pedales.
         ¿Cómo funciona la musculatura de la pierna que se encarga de realizar la fuerza?
         Partimos de la sedestación simétrica ,estamos perfectamente sentados y apoyados en el sillín, y toda la musculatura de brazos, tronco y pelvis está trabajando al servicio de las piernas para que estas empujen los pedales.
         
         Comenzamos con la pierna derecha en el punto muerto superior (PMS), 0 grados, los extensores de cadera comienzan a empujar, Glúteo mayor, bíceps femoral, semitendinoso y semimembranoso, hasta los 120 grados, el bíceps femoral llega hasta los 270.

    http://www.efdeportes.com/efd163/analise-eletromiografica-dos-musculos-da-pedalada.htm

        La extensión de la cadera requiere la activación de la rodilla y aquí entra en juego el cuádriceps, comenzando por el músculo recto anterior que se activa antes de llegar al PMS y para acabar con los vastos lateral y medial que van extendiendo la rodilla hasta los 135 grados más o menos ( los “isquios” y gemelos en sinergia, ayudan a extender la rodilla).

        Todo este movimiento y fuerza generados se transmite al pie, para ello, los gemelos y el sóleo se activan sobre los 25 grados para evitar que se hunda el talón, y para poder transmitir toda la fuerza al metatarso. Estos músculos trabajan hasta los 270 grados.

        En esta fase, el peroneo lateral largo, el tibial posterior y el anterior van a trabajar para mantener el arco plantar ayudando a la transmisión de fuerzas hacia el metatarso, como los flexores de los dedos, donde la musculatura intrínseca del pie va a intentar focalizar toda esa fuerza en el metatarso (donde deberíamos tener colocada la cala) como son los interóseos, y en el primer dedo donde se activa toda la musculatura propia, desde el aductor, flexor propio, flexor corto, etc.

         Si además tiras del pedal hacia arriba, vas a reclutar: los flexores de cadera,recto anterior del cuádriceps y psoas (se activarán sobre los 230 grados), musculatura posterior del muslo, bíceps, semitendinoso y semimembranoso (estos se activaron al inicio del empuje en el PMS), los flexores dorsales del tobillo, tibial anterior y extensor largo de los dedos, sobre los 270 grados.

         No sólo la posición que llevamos en la bici es muy importante,  la manera de pedalear será la encargada de que aproveches o no toda la potencia.

         El entrenamiento fuera de la bicicleta, tanto el trabajo de fuerza como el trabajo postural es vital para mejorar.

       
      

        

    Longitud de biela y fuerza ejercida.

       
         Muchos ciclistas siguen apostando por bielas largas, mayores o iguales a 175 mm, en parte porque los fabricantes siguen apostando por esta longitud y/o por la creencia de que con la biela más larga realizamos más potencia.

         The Center of Sport Medicine and Human Performance, Brunel University, Uxbridge (UK), publicó un estudio sobre la longitud de biela y la potencia ejercida, Effect of crank length on joint-specific power during maximal cycling, 

         En este estudio se valoró a 15 ciclistas pedaleando al máximo con bielas de diferente longitud, entre 150 y 190 mm a unas 120 rpm. Se encontró que hubo una ligera diferencia en la resistencia entre usar bielas de 150 mm o 190 mm. Así mismo, demostraron que la longitud de biela no es un determinante importante en la producción de la máxima potencia en el ciclismo.

         Muchos clientes siempre realizan la observación de que a mayor longitud de biela más fuerza hacen para mover el desarrollo. La potencia que vamos a ejercer en el pedaleo, como hemos visto, no va a variar con la longitud de biela, lo que va a cambiar y mucho es la resistencia que vamos a notar en la rodilla y en la cadera cuando ejerzamos la fuerza, por eso siempre se ha dicho que “con bielas más cortas aceleramos más rápido”, ya que la resistencia que encontramos es menor.

         Esta resistencia que encontramos con bielas largas, puede ser la causante de dolores en la rodilla, tanto por sobrecargas en el tendón rotuliano, como por estiramiento de las estructuras posteriores de la rodilla, así como de patologías de la articulación femoropatelar (condromalacia).

          Por ejemplo: Si tenemos una bielas de 175 mm y nuestras piernas no son muy largas, podemos encontrarnos con que en el punto muerto superior nuestra rodilla esta trabajando en un ángulo menor de 70 grados entre fémur y tibia provocando un roce articular sumado a una sobrecarga del tendón rotuliano por esa resistencia que vamos a sentir al pedalear. Esto es muy típico que ocurra en bicicletas de carretera que quieren usarlas para triatlón y en bicicletas de traitlon con bielas de 175 mm para tallas pequeñas y medianas.

       

    .

    BODY & BIKE FIT: La Sedestación Simétrica.

         Sentarse correctamente en el sillín es fundamental para no lesionarse y para poder generar la mayor fuerza posible en los pedales.

         En anteriores entradas se explicaban las peculiaridades de los sillines para saber que tipo es el más apropiado.
         Hoy vamos a hablar sobre la manera de sentarnos en el mismo.
            La Sedestación Simétrica es el punto de partida para conseguir el éxito en el tratamiento de las dolencias ocasionadas por una mala postura en la bicicleta.

         Lo primero que tenemos que notar al sentarnos en el sillín son los huesos isquiones.

         En  los casos donde hay un sillín estrecho suelen existír dolores en lumbares, pelvis, sacroilíacas, caderas, rodillas y parestesias, infecciones y dolores en la zona del periné.

     Imagen del periné donde se observan los diferentes nervios que podemos dañar por llevar un sillín estrecho

         La típica afirmación de que el sillín es incómodo creo que esta basada en haber estado utilizado sillines demasiado estrechos durante décadas y más en mujeres, ya que tienen una pelvis más ancha que los hombres.

          Si el sillín es de nuestra talla, se vuelve cómodo, ya que apoyaremos los huesos, siendo más difícil que haya lesión por fricción y no apoyaremos los tejidos blandos comprimiendo las ramas del nervio pudendo causantes del dolor y adormecimiento de la entrepierna.
         Cuando tenemos un apoyo unilateral, de un sólo hueso, ya sea por un sillín pequeño, por una rotación de cadera o por una dismetría de piernas, pueden aparecer los dolores y molestias anteriormente citadas, así como una posible irritación del propio hueso isquión, debido a una inflamación de la bolsa serosa o la irritación del periostio ya que el peso del cuerpo, alrededor del 55%, caerá sobre un sólo punto.

         Para conseguir la sedestación simétrica del ciclista es imperativo un estudio exhaustivo del cliente para entender la causa de esa mala posición en el sillín, ya que puede provenir de una mala pisada, una dismetría de piernas, un desequilibrio muscular, un alteración de la mandíbula, etc.

         Para llegar a la sedestación simétrica hay que usar un sillín de nuestra talla para ser conscientes del apoyo de los huesos, poner la altura necesaria donde las articulaciones del miembro inferior trabajen en las angulaciones apropiadas, asegurarse de que las calas están colocadas en la posición correcta y que la distancia sillín-manillar sea la adecuada para la patología que tenga el ciclista.

         ¡Con la Sedestación simétrica disminuirás los dolores y aumentarán los watios!

          

         

    "Tendinitis" rotuliana en el ciclismo.

         La mal llamada “tendinitis” rotuliana (yo mismo hasta hace poco seguía utilizando este término) hace referencia a un dolor en la cara anterior de la rodilla, en la zona del tendón rotuliano y engloba a muchas estructuras que pueden causar ese dolor y que casi nunca suele ser una patología inflamatoria y sí una patología degenerativa, por eso ya se le llama “tendinosis” rotuliana.

         Dentro de este cuadro de dolor anterior en la rodilla, tenemos muchas estructuras que se pueden ver afectadas por una posición incorrecta en la bicicleta o una anomalía en el movimiento de la pierna al pedalear.
         Estas estructuras que pueden causar dolor anterior de rodilla van desde el propio tendón/ligamento rotuliano, las bolsas serosas, la grasa de hoffa, alerones rotulianos, plicas sinoviales, ligamentos menisco-rotulianos sin olvidarnos de los dolores referidos como puedan ser los trigger points de los vastos o del recto anterior del cuádriceps, patología del plexo lumbar y más concretamente de patologías de la articulación de la cadera.
        Todas estas estructuras anteriormente citadas se van a ver afectadas en un tracking patelar patológico.
        Tres causas principales de dolor en la cara anterior de la rodilla que me suelo encontrar en la consulta.

        La primera es por un sillín demasiado bajo que provoca que cuando la biela se encuentra en el punto muerto superior la rodilla se flexiona por debajo de los 70 grados produciendo una coaptación de la articulación femeropatelar en la que la rótula va a chocar contra la tróclea del fémur desgastando el cartílago.

        La segunda es una rotación de cadera que provoca un mal apoyo en el sillín pudiendo provocar dolor en la rodilla. Esta rotación es muy típica en dismetrías, escoliosis, contracturas de la musculatura pélvica….
         La tercera es por una alteración en la huella plantar o en la biomecánica del pie provocando un aumento de los movimientos laterales de la rodilla. Muy común en dismetrías, falsas piernas cortas, esguinces de tobillo…
       
        Si juntamos dos o las tres causas, lesión segura.
         Otra caso muy curioso de dolor anterior de rodilla puede venir dado por una hipertonía (acortamiento) de los gemelos, de los isquiotibiales y biceps femoral ya que provocan una hipotonía del cuádriceps a lo que se puede asociar una retracción o acortamiento del recto anterior del cuádriceps provocando una coaptación del la articulación femoro-patelar. Este cuadro cursa con dolores anteriores, posteriores e incluso laterales debido al gran acortamiento de la musculatura.
        Resumiendo: los dolores en la cara anterior de la rodilla del ciclista necesitan un estudio minucioso de la movilidad articular, muscular, postural y biomecánico para poder abordar el problema con garantías.